La verdadera belleza de la mujer no tiene
precio. No cuesta lo que los cosmetólogos anuncian, ni lo que los productores
de líquidos y fragancias desearían. Tampoco es el reflejo del trabajo de un
especialista en cirugías para ganar estética facial y corporal, ni mucho menos
es la nueva ropa la que te genera una mayor belleza. La auténtica belleza es la
del espíritu, la del corazón, la que habla de tí, de tu interior, la que
refleja tus sentimientos positivos, esa belleza de la que salen los buenos
actos en los que se irradia el entusiasmo, la positividad y el amor por la vida
y por el prójimo. Esa belleza es la que no tiene precio porque tiene su
fundamento en el amor. La otra belleza si tiene precio, la belleza del cascarón,
y me parece que cada vez es más cara pues va de acuerdo a la inflación y el
alza de precios de los productos en cuestión.
sábado, 13 de septiembre de 2014
miércoles, 10 de septiembre de 2014
ENEMIGO EN CASA
La monserga del enemigo en casa, apostado bajo penumbras ennegrecidas por el infundio, ha dejado tras de sí un rastro donde ha vertido un intenso hedor, no obstante recobra su postura y vuelve con amenaza de muerte y destrucción. Se sitúa sin dejarse ver, se cubre en la oscuridad de la noche, se desplaza subrepticiamente hasta lograr un punto de ataque mortal. La espera tiene su recompensa cuando, guillotinada la presa la descobija de toda defensa quedando a merced suya. La dejará parcialmente libre; bajo su control le permitirá ciertas ventajas, pero la mantendrá dentro del feudo de su macabra capacidad de manipuleo, y de nuevo la hará sufrir una y otra vez, pero sin dejarla morir, y solo para dar rienda suelta a las pulsiones más primitivas que la moralidad ni las reglas convencionales del buen vivir no pueden frenar. Periódicamente vendrá a satisfacer el insaciable deseo de aniquilamiento, el ciclo mortal y excecrable de su perversidad inagotable.
domingo, 7 de septiembre de 2014
CADA DÍA ES DE DIOS Y PARA DIOS
Hoy no es un día cualquiera. Es en verdad
una jornada muy importante no solo para para vivir y gozar de las cosas que
recibimos, sino también un tiempo para extender nuestras alas a otras personas
en lugares insospechados propagando el bien, amándolos con palabras de
comprensión y cariño, y con hechos sensatos que les alegren el corazón. Hay
tanta gente vagando por las avenidas sentimentales del mundo verdaderamente
necesitados del amor incondicional, y otros tantos que pueblan remotos recovecos
recluidos en sus propias aprensiones, tabúes y toda la serie de cadenas impuestas
al espíritu desde que tienen memoria. Como podrás notar, el día es muy corto
para una misión tan larga, y no podemos ni debemos desaprovechar un solo minuto
para darnos al prójimo. Si por el contrario, este día es para ti uno
cualquiera, y aun teniendo el don de amar al otro en necesidad te niegas la
maravillosa oportunidad de crecer en espíritu ofreciéndote en cuerpo y alma al
oprimido, entonces serás un vagamundo en tierra de nadie y sin propósito alguno,
y este día se convertirá en una jornada más en tu vida crepuscular.
sábado, 6 de septiembre de 2014
AFECTO EN DETERIORO
EL DESAGÜE DE LA IMPIEDAD
La diatriba, el exabrupto o la
inquisitiva profanación, volviéndose cada una de ellas una alternativa fáctica,
vuelcan su intenso y vehemente deseo de frenar su irrealizable condición ínfima.
Sobreviene una descarga que reestablece el equilibrio particular, y el portador
reclama su inherente derecho a la felicidad, pero ésta se torna más utópica que
nunca. La muerte acecha, se agazapa en contubernio con los fantasmas ligados al
aniquilamiento, y en su aborrecible camino deja tras de sí un aura que despide
los malos augurios de un destino en devastación. Sin salida, el portador de tan
indigna fortuna deja de ser, se retira de toda lucha y perece.
domingo, 17 de agosto de 2014
CONSTRUYENDO TU CIELO O TU INFIERNO
Aún y cuando estás a tiempo, y como dice el
dicho “más vale tarde que nunca”, la vida que llevas es, en gran medida,
responsabilidad tuya. Ya sea que lo que tengas a tu lado sea el mismo cielo o
quizá lo que estés padeciendo se parezca más a un calvario lleno de fantasmas
presentes y remotos, ello constituye lo que haz diseñado a lo largo del tiempo,
y de lo cual debes sentirte orgulloso o desdichado. Y lo que es más importante,
en la perplejidad o claridad de tu existencia, el sostén de tu felicidad o la
transformación de ese infierno en un auténtico cielo es un asunto de responsabilidad
personal.
viernes, 27 de junio de 2014
EL ENCANTO NATURAL, BELLEZA PERENNE
Existen muchas cosas en las mujeres que
gustan a los hombres, y hay algunas que responden a la cultura, raza o
civilización y que tiene poca o ninguna función cuando son expuestos en
contextos distintos. Sin embargo, existe una característica en ellas, me
refiero a las damas, que suele estar presente en cada grupo cultural, raza o
país, y en la cual muchos hombres le encuentran una verdadera admiración y, por
sobre todas las cosas, un placer enorme cuando una de esas mujeres arriba a sus
vidas, y con lo cual se acarrean las consabidas señales de enamoramiento y una
eventual formalización de la relación. La característica a la que me refiero la
llamo “encanto natural”. Tal vez imaginaste un buen cuerpo, una cara de
ensueño, quizá pensaste en unos ojos bellos o en un cabello hermoso ondeando
una linda sonrisa. Pero el encanto es algo distinto, y no compite con los
atributos físicos, mas por el contrario, si las acentuadas peculiaridades en
los cuerpos de algunas mujeres están presentes junto al encanto natural, pues
entonces se compaginan bien, pero no es estrictamente necesaria la prescencia
de aquellas, dado que el encanto natural brilla por sí solo, perdura, mientras
que lo demás acaba después de un tiempo. Pero entonces, a que se refiere el
concepto de encanto femenino. Basicamente el encanto es un todo bajo el cual se
abriga la autenticidad. Si hay algo en una mujer que agrade a un varón es
precisamente que ella sea auténtica, sin dobleces ni falsedades, sin pretendidas
atribuciones ni personalidades ajenas.
El ser auténtica te define por siempre, mientras que cuando simulas y adulteras,
tu definición será por un tiempo hasta que seas descubierta por alguien más, y
eventualmente por tí misma, y seguramente estarás cambiando de actitudes, de
forma de ser, y otras cosas importantes de acuerdo a las circusntancias y a las
personas con las que interactúas. Justo cuando recién comienza el drama y la
actuación, acaba el encanto de mujer falsa, y aunque muchos incautos se dejen
llevar por ella, la desilusión vendrá cuando la obra termine. Pero el encanto
natural de la legitimidad dura por siempre, engalanando tu figura, tu
personalidad y cada paso que das en la vida. Además, el sello de autenticidad
garantiza la seguridad de quién estamos hablando es una persona fiable,
constante, sin máscaras porque no hay nada que ocultar. De hecho, con la
autenticidad tienes la necesidad de mostrarte al mundo con dulzura propia que
fluye en tu interior en forma natural hacia el mundo que te rodea. Una mujer se
legitimiza de acuerdo a su conducta en el tiempo, por el respeto a sus propios
valores morales y congruencia en el desenvolvimiento social. Ahora te
preguntarás por qué la suerte de la fea la bonita la desea. En verdad que no
requieres de un cuerpo formidable, ni tampoco de una cabellera dorada, ni de
unos ojos azules turqueza o verdes olivo, ni creo que necesites de unas
facciones hermosas, ni mucho menos de un mundo de polvos y pinturas en tu cara para
hacer sentir en un hombre cosquillas en su vientre o sonidos de campanas de
iglesia en su oído interior. Pues claro, la belleza exterior siempre es un
atractivo a la vista, pero solo eso, un atractivo. Lo que verdaderamente
engancha para siempre a un hombre es un corazón limpio, sincero, legítimo y
auténtico. Lo demás son solo adornos, aunque muchos se abruman al apreciarlos,
tomando decisiones tan serias tan solo porque ven a una chica estéticamente
hermosa. En el peor de los casos, y debes creer que la banalidad no tiene
límites, hasta se comprometen en matrimonio tan solo por un buen cuerpo y una
linda cara, lo cual, por supuesto, no garantiza que las cosas irán bien. Mujer,
mejor preocúpate por tu ser interior, comienza por amarte a tí misma y busca la
congruencia entre lo que eres y lo que muestras al mundo. Haz a un lado lo que
te perjudica en este aspecto, es decir, aquello que te invita a mentir y desear ser otra que no eres y que ni siquiera
te pareces un céntimo. Tal vez te lleve un siglo, pero es mejor estar en pie de
lucha incesante buscando tu autenticidad, que seguir siendo una mentira de pies
a cabeza, sin rumbo fijo ni claridad en tus metas amorosas.
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