martes, 16 de septiembre de 2014

TRABAJANDO LOS TALENTOS



        Que agradable sentir la brisa matutina, el aire que respiramos y apreciar la luz de un nuevo amanecer. Y si bien todo ello es parte con lo que el Creador nos sorprende,  a veces perdemos el piso de la consideración y pensamos que es algo que nos merecemos por antonomasia, mas sin embargo no nos ponemos a pensar si realmente nos lo hemos ganado con nuestros actos buenos en la convivencia con los demás. Considere por un momento si estas bellezas de la naturaleza que usted y yo disfrutamos las veinticuatro horas del día nos fuesen otorgadas por razón de nuestros dones ofrecidos al prójimo en necesidad, me pregunto cuántas horas de un largo día seríamos merecederos. Por eso, y en virtud de que un día es un verdadero regalo de Dios, debemos dar gracias por ello, disfrutarlo al lado de los seres queridos y ofrecer nuestras maravillas a los demás con los dones y talentos con los que nuestro corazón ha sido revestido. Recuerda: es un regalo de Dios, disfrutalo en familia, y coloca tus dones al servicio de los necesitados.  

lunes, 15 de septiembre de 2014

EL PRIVILEGIO DE CADA DÍA





    Despertar para la diaria jornada, colocar la mirada en las cosas que disfrutas hacer y hacerle la vida más placentera al amigo, hermano o esposo con una sonrisa de amor es en verdad una extraordinaria oportunidad de comenzar el día. Seguramente un corazón solitario anda suelto y en búsqueda de cariño. Quizá alguién se encuentra deprimido, triste y acongojado y nadie está a su lado para suavizarle sus penas a través de una palmadita de atención, unas palabras de aliento y hasta un abrazo de amor desinteresado. Es posible que una criaturita más o un hijo de Dios ande vagando por el mundo pidiendo a gritos que una voz amiga le tienda la mano y lo comprenda, lo acepte como es y, hasta posiblemente lo ame de corazón porque terrenalmente nadie en su vida lo ha amado, y ni siquiera sabe lo que es eso. Y te preguntarás seguramente quién se hará cargo de tus propias dificultades, desavenencias y conflictos con tu propio mundo cuando te encuentres en la asistencia del necesitado, siendo que tú mismo estás en necesidad, y quizá en dificultades mayores del que asistes en sus propias penas. No te corresponde contestar esa pregunta, así como tampoco esperar la sanidad total de tu espíritu para acudir en las necesidades del alma en el prójimo. Es una obligación moral y un privilegio enteramente humano asistir a quien lo esté requiriendo y se encuentre cerca de ti. Nunca te fijes en tus propias debilidades cuando te encuentres en ayuda, simplemente ofrécela con un corazón amoroso y la obra estará hecha al final del día. La noche te esperará con mejores vaticinios, una noche con augurios positivos para un nuevo amanecer, una nueva vida en la práctica del amor incondicional.

sábado, 13 de septiembre de 2014

ELECCIÓN DE VIDA O MUERTE





 
        Sopesaba la distancia entre la probidad y la deshonestidad, aguardaba con cierta disonancia desde el centro de la indecisión con un dejo de insensatez, y me procuraba una suerte de pseudocertitud bajo un vaticinio sujeto a la cobardía. Conocía las dos caras de la moneda, las consecuencias de elegir ya sea la una o la otra, en medio de mi falta de atrevimiento y de mi desconcierto. Intenté escudarme, aún antes de tomar una determinación, mirándome a la distancia temporal viviendo en la belleza de la honorabilidad, o en la flaqueza en la vileza de la indecorosidad. La deshonestidad pareció avanzar en el fértil terreno del temor y apocamiento. Poco después, la decisión había sido tomada y el tiempo llegó a su fin. Los valores humanos dejaban el aposento de su realización dando lugar a la desfachatez; aparece  la visceralidad y toma la vanguardia como escudo protector con emblema de pasión, concupiscencia y, llanamente, de mentira. Conatos de moralidad y conciencia se dejan entrever con tenuidad, pero son arrasados y depuestos. En su lugar, la prefigura de tanatos anunciado en actos tan indecorosos como desmedidos, el encadenamiento y la esclavitud moral en ciernes bajo el amparo de la destrucción y muerte.   

LA BELLEZA QUE SI VALE




        La verdadera belleza de la mujer no tiene precio. No cuesta lo que los cosmetólogos anuncian, ni lo que los productores de líquidos y fragancias desearían. Tampoco es el reflejo del trabajo de un especialista en cirugías para ganar estética facial y corporal, ni mucho menos es la nueva ropa la que te genera una mayor belleza. La auténtica belleza es la del espíritu, la del corazón, la que habla de tí, de tu interior, la que refleja tus sentimientos positivos, esa belleza de la que salen los buenos actos en los que se irradia el entusiasmo, la positividad y el amor por la vida y por el prójimo. Esa belleza es la que no tiene precio porque tiene su fundamento en el amor. La otra belleza si tiene precio, la belleza del cascarón, y me parece que cada vez es más cara pues va de acuerdo a la inflación y el alza de precios de los productos en cuestión.   

miércoles, 10 de septiembre de 2014

ENEMIGO EN CASA


        La monserga del enemigo en casa, apostado bajo penumbras ennegrecidas por el infundio, ha dejado tras de sí un rastro donde ha vertido un intenso hedor, no obstante recobra su postura y vuelve con amenaza de muerte y destrucción. Se sitúa sin dejarse ver, se cubre en la oscuridad de la noche, se desplaza subrepticiamente hasta lograr un punto de ataque mortal. La espera tiene su recompensa cuando, guillotinada la presa la descobija de toda defensa quedando a merced suya. La dejará parcialmente libre; bajo su control le permitirá ciertas ventajas, pero la mantendrá dentro del feudo de su macabra capacidad de manipuleo, y de nuevo la hará sufrir una y otra vez, pero sin dejarla morir, y solo para dar rienda suelta a las pulsiones más primitivas que la moralidad ni las reglas convencionales del buen vivir no pueden frenar. Periódicamente vendrá a satisfacer el insaciable deseo de aniquilamiento, el ciclo mortal y excecrable de su perversidad inagotable.

domingo, 7 de septiembre de 2014

CADA DÍA ES DE DIOS Y PARA DIOS



    Hoy no es un día cualquiera. Es en verdad una jornada muy importante no solo para para vivir y gozar de las cosas que recibimos, sino también un tiempo para extender nuestras alas a otras personas en lugares insospechados propagando el bien, amándolos con palabras de comprensión y cariño, y con hechos sensatos que les alegren el corazón. Hay tanta gente vagando por las avenidas sentimentales del mundo verdaderamente necesitados del amor incondicional, y otros tantos que pueblan remotos recovecos recluidos en sus propias aprensiones, tabúes y toda la serie de cadenas impuestas al espíritu desde que tienen memoria. Como podrás notar, el día es muy corto para una misión tan larga, y no podemos ni debemos desaprovechar un solo minuto para darnos al prójimo. Si por el contrario, este día es para ti uno cualquiera, y aun teniendo el don de amar al otro en necesidad te niegas la maravillosa oportunidad de crecer en espíritu ofreciéndote en cuerpo y alma al oprimido, entonces serás un vagamundo en tierra de nadie y sin propósito alguno, y este día se convertirá en una jornada más en tu vida crepuscular.