miércoles, 13 de noviembre de 2013

AMORES NO CORRESPONDIDOS



     Si ese amor que sientes por él, ese amor que te hiere cada vez que lo piensas y cada vez que lo necesitas a tu lado, ese amor es algo por lo cual debes cuestionarte. Puede ser que solo concibas esa forma de amar recibiendo muy poco a cambio, y sin dar mayores opciones a tu vida amorosa; una oportunidad a tu corazón de reconstruirse en un destino mejor. No es necesario reflexionar las razones por las que todo se te ha venido encima, si es que tal vez te atrevas a un cambio radical, como si todo estuviese en contra tuya, como si todas las adversidades se confabulasen en tu contra. Como pensar en alguién que no sea él si toda tu mente la ocupa y todo tu corazón lo palpita. Como cambiar las cosas que no parecen obedecer a tu lógica y a tus razonamientos. Pienso en ti en todos los aspectos porque tu ocupas todo en mi, pero una sola cosa me queda: pretender tu amor y ganármelo para después cultivarlo y quererlo mucho con todas mis fuerzas. Te amo no obstante la parquedad de tu amor y y la pichicateria en tus cariños y gestos de afecto hacia mi, y de tu terquedad en buscar el amor de un hombre que no te merece. En la espera ansiosa de un enamorado que aspira un lugar en tu corazón, me reservo a ti con esperanza y fe de que algún día mi amor será correspondido. Que Dios nos bendiga hoy y siempre en nuestros insospechados destinos.

martes, 12 de noviembre de 2013

EL HOMBRE QUE TE AMA




    El hombre que Dios ha dispuesto en tu vida es, quizás una persona con no pocos defectos, como cualquier ser humano, los cuales has ido descubriendo de poco a lo largo de éstos últimos años de tu vida. A través del diario vivir, te has dado cuenta de muchas cosas que no advertiste ni por asomo cuando eras su novia, época en la que todo marchaba bien, no obstante las diferencias entre ambos, y muchas de esas diferencias, inclusive, muy marcadas en aspectos importantes de sus vidas, todas ellas se han venido a convertir en tus enemigos implacables, en los verdugos de tu felicidad plena. Probablemente gozas de una fortuna o satisfacción, pero ésta parece ser solo figurativa, momentánea, como luces que se prenden  a intervalos muy esporádicos en un fondo permanentemente oscuro. Puede ser también que te has acostumbrado a ello y por decisión personal te has conformado con lo poco que recibes, aunque de pronto te preguntas si eso es suficiente para llenar ese corazón que tu misma sientes medio vacío. Una negativa rodea tu cabeza, y prefieres no descubrirlo por tí misma como sin con ello desapariécese el problema original en tu matrimonio: un hombre que supuestamente te ama, pero que, contrario a ello, te hiere cada vez más en tu orgullo y dignidad de mujer.   

sábado, 2 de noviembre de 2013

LAS CONTRADICCIONES DE TU SER




    Puede que seas muy bella físicamente y que poseas una posición envidiable en tu escala interpersonal y social. Quizás estés muy bien económicamente y no hay nada que realmente te quite el sueño, desde el punto de vista material. Es posible que estés convertida en una profesional consumada en tu area específica o bien en una mujer exitosa en los negocios, una ejecutiva de alto nivel o la mujer que se desbarata por el prójimo muy apegada a sus preceptos religiosos. Pero al arribar a tu alcoba, las cosas ya no son iguales. Comienzas por despojarte del disfraz de una persona balanceada, ecuánime y bienaventurada. Enseguida, te miras al espejo y de pronto ya ni te reconoces. Y es que el disfraz ha dejado una marca que de día es indeleble, pero que ante el espejo de tu ser parece desaparecer por completo. Así también, tus atributos de persona madura, respetable y elocuente se desvanecen al despojarte de tus polvoríficos destellos sobre tu rostro y esos labios de ensueño que cubres con un hermoso rojo o en una tonalidad más discreta de pronto se diluyen y  tu dulzura deja de ser; esas palabras maravillosas que expresaste durante el día, o los increíbles textos que has escrito en alguna parte, en verdad son parte del otro que barniza tu ser ante los demás y, ahora, en el umbral del ser real y el ficticio, aquel ser inventado a modo de tus prejuicios y exigencias de los que te rodean, te cubres con el velo de la seducción falsa y la perfidia a tus propias y auténticas esencias  personales. Posada al desnudo de tu alma sientes que tu integridad es complicada de sobrellevar, que las cosas no son realmente las que presentas al mundo y que todo va más allá de lo que puedes controlar por ese ominoso prejuicio que te doblega, por ese controlador y manipulador que no te deja ni un solo momento ser tú misma socavando tu ser interior. No obstante el decoro de la belleza exterior, la interior se ha minado por todos los espejismos que tu misma has creado. En resúmen, ante los demás dejas de ser tú misma para convertirte en aquel ser que creas a semejanza de lo que idealizas, pero en la intimidad de tu ser te miras con asco y desprecio; entonces te ocultas y dejas de posar. El dolor es grande, y prefieres seguir con la farsa. Ante los demás, el día de mañana, serás la heroína, la hermosa, la bella, la culta, la excelente profesional, la esposa ideal, la mamá ejemplar, la hija bien deseada, la samaritana de bellos sentimientos y actos de amor puro. Las paradojas de la vida.   
 

jueves, 19 de septiembre de 2013

DIGNIDAD: UN ASUNTO PERSONAL




    Pensaba en la nada envidiable situación conyugal por la que atraviesas en estos tiempos de locura familiar. Si acaso es dable imaginar cómo sería la vida sin ese tapujo con lo que has llenado tu apariencia ante los demás, seguramente hubieses caído en el descrédito ante los ojos del mundo por la razón de tu insostenible estoicidad que no justifica en nada tu abatida dignidad de mujer. Nadie ha pretendido robar tu amor propio, ese decoro que tanto defiendes en distintas e incontables situaciones, defensa que se vuelve un espejismo cuando él te subyuga con su sola mirada y te postras humillada siempre a sus pies, solo que tú has permitido que él llegue hasta donde lo ha logrado. El ultraje al que te sometes resulta de una mezclada y maldita suerte de debilidad personal y de amor que dices sentir por esa persona, inclusive lo atribuyes a la presencia de tus hijos según tus propias apreciaciones. Pero nada de éste mundo ni de ningún otro justifica caer en la deshonra matrimonial, en la opresión dentro de esa relación en la que deberías, creo yo, estar inundada de amor y respeto, en lugar de lo que ahora justamente sufres por decisión personal. Si es el tiempo de avanzar en la dirección deseada y ya estas cansada de ser el juguete de tu esposo, es también decisión tuya. De ti depende el que te mantengas en el oprimente statu quo o que interpongas una actitud proactiva de cambiar el rumbo. No es él, ni son tus hijos y ni nada que quieras atribuírle la causa del infortunio que vives ahora. Es tu conciencia, tu decisión personal lo que te ha llevado a tocar fondo.  


jueves, 12 de septiembre de 2013

CORAZÓN ESTOICO





TRISTE CORAZÓN

        Pese a la distancia temporal, tu amor no ha cambiado en nada por ese hombre con el que decidiste vivir libremente en matrimonio. Mas bien, parece que al paso de los años te has enamorado mucho más por él a pesar de los infortunios vividos a su lado. En realidad no se te llena la boca al decir la gran cantidad de años que la han pasado juntos, de hecho te averguenza el tanto tiempo “juntos” y el tanto aguante de tu parte, y debido a esa felicidad a medias que experimentas desde hace mucho tiempo, del cual ya ni te recuerdas cuantos años ha transcurrido y que te mata en forma insidiosa, dejas de sentir al deseo de seguir viviendo. La otra cara de la moneda es la tristeza que embarga tu corazón; y es esa cara la que debes ocultar por la fuerte necesidad de negar a toda costa que eres inmensamente infeliz. Y arribando al final del día, justo cuando el sol deja de brillar para dar paso a la oscuridad de la noche, ese escenario se convierte en un convulso presagio de un amor que se oculta en su propia necesidad de amar por la ausencia del otro que lo complemente, que lo aprecie, que lo valide, en una palabra: que lo ame. Así, la noche se vuelve más oscura de lo habitual, y los días son grisáceos por un sol que se resiste a salir plenamente; días apenas salpicados por los minúsculos recuerdos maravillosos de lo que algún día fue. En tu realidad te reprimes, de pronto te justificas y te alías a tí misma en el lado de tus convencionalismos sociales. Te detestas porque te muestras débil y te dejas llevar por la inercia del costumbrismo que ha hilvanado cada hebra de tu triste corazón amordazado y resquebrajado.