sábado, 2 de noviembre de 2013

LAS CONTRADICCIONES DE TU SER




    Puede que seas muy bella físicamente y que poseas una posición envidiable en tu escala interpersonal y social. Quizás estés muy bien económicamente y no hay nada que realmente te quite el sueño, desde el punto de vista material. Es posible que estés convertida en una profesional consumada en tu area específica o bien en una mujer exitosa en los negocios, una ejecutiva de alto nivel o la mujer que se desbarata por el prójimo muy apegada a sus preceptos religiosos. Pero al arribar a tu alcoba, las cosas ya no son iguales. Comienzas por despojarte del disfraz de una persona balanceada, ecuánime y bienaventurada. Enseguida, te miras al espejo y de pronto ya ni te reconoces. Y es que el disfraz ha dejado una marca que de día es indeleble, pero que ante el espejo de tu ser parece desaparecer por completo. Así también, tus atributos de persona madura, respetable y elocuente se desvanecen al despojarte de tus polvoríficos destellos sobre tu rostro y esos labios de ensueño que cubres con un hermoso rojo o en una tonalidad más discreta de pronto se diluyen y  tu dulzura deja de ser; esas palabras maravillosas que expresaste durante el día, o los increíbles textos que has escrito en alguna parte, en verdad son parte del otro que barniza tu ser ante los demás y, ahora, en el umbral del ser real y el ficticio, aquel ser inventado a modo de tus prejuicios y exigencias de los que te rodean, te cubres con el velo de la seducción falsa y la perfidia a tus propias y auténticas esencias  personales. Posada al desnudo de tu alma sientes que tu integridad es complicada de sobrellevar, que las cosas no son realmente las que presentas al mundo y que todo va más allá de lo que puedes controlar por ese ominoso prejuicio que te doblega, por ese controlador y manipulador que no te deja ni un solo momento ser tú misma socavando tu ser interior. No obstante el decoro de la belleza exterior, la interior se ha minado por todos los espejismos que tu misma has creado. En resúmen, ante los demás dejas de ser tú misma para convertirte en aquel ser que creas a semejanza de lo que idealizas, pero en la intimidad de tu ser te miras con asco y desprecio; entonces te ocultas y dejas de posar. El dolor es grande, y prefieres seguir con la farsa. Ante los demás, el día de mañana, serás la heroína, la hermosa, la bella, la culta, la excelente profesional, la esposa ideal, la mamá ejemplar, la hija bien deseada, la samaritana de bellos sentimientos y actos de amor puro. Las paradojas de la vida.   
 

jueves, 19 de septiembre de 2013

DIGNIDAD: UN ASUNTO PERSONAL




    Pensaba en la nada envidiable situación conyugal por la que atraviesas en estos tiempos de locura familiar. Si acaso es dable imaginar cómo sería la vida sin ese tapujo con lo que has llenado tu apariencia ante los demás, seguramente hubieses caído en el descrédito ante los ojos del mundo por la razón de tu insostenible estoicidad que no justifica en nada tu abatida dignidad de mujer. Nadie ha pretendido robar tu amor propio, ese decoro que tanto defiendes en distintas e incontables situaciones, defensa que se vuelve un espejismo cuando él te subyuga con su sola mirada y te postras humillada siempre a sus pies, solo que tú has permitido que él llegue hasta donde lo ha logrado. El ultraje al que te sometes resulta de una mezclada y maldita suerte de debilidad personal y de amor que dices sentir por esa persona, inclusive lo atribuyes a la presencia de tus hijos según tus propias apreciaciones. Pero nada de éste mundo ni de ningún otro justifica caer en la deshonra matrimonial, en la opresión dentro de esa relación en la que deberías, creo yo, estar inundada de amor y respeto, en lugar de lo que ahora justamente sufres por decisión personal. Si es el tiempo de avanzar en la dirección deseada y ya estas cansada de ser el juguete de tu esposo, es también decisión tuya. De ti depende el que te mantengas en el oprimente statu quo o que interpongas una actitud proactiva de cambiar el rumbo. No es él, ni son tus hijos y ni nada que quieras atribuírle la causa del infortunio que vives ahora. Es tu conciencia, tu decisión personal lo que te ha llevado a tocar fondo.  


jueves, 12 de septiembre de 2013

CORAZÓN ESTOICO





TRISTE CORAZÓN

        Pese a la distancia temporal, tu amor no ha cambiado en nada por ese hombre con el que decidiste vivir libremente en matrimonio. Mas bien, parece que al paso de los años te has enamorado mucho más por él a pesar de los infortunios vividos a su lado. En realidad no se te llena la boca al decir la gran cantidad de años que la han pasado juntos, de hecho te averguenza el tanto tiempo “juntos” y el tanto aguante de tu parte, y debido a esa felicidad a medias que experimentas desde hace mucho tiempo, del cual ya ni te recuerdas cuantos años ha transcurrido y que te mata en forma insidiosa, dejas de sentir al deseo de seguir viviendo. La otra cara de la moneda es la tristeza que embarga tu corazón; y es esa cara la que debes ocultar por la fuerte necesidad de negar a toda costa que eres inmensamente infeliz. Y arribando al final del día, justo cuando el sol deja de brillar para dar paso a la oscuridad de la noche, ese escenario se convierte en un convulso presagio de un amor que se oculta en su propia necesidad de amar por la ausencia del otro que lo complemente, que lo aprecie, que lo valide, en una palabra: que lo ame. Así, la noche se vuelve más oscura de lo habitual, y los días son grisáceos por un sol que se resiste a salir plenamente; días apenas salpicados por los minúsculos recuerdos maravillosos de lo que algún día fue. En tu realidad te reprimes, de pronto te justificas y te alías a tí misma en el lado de tus convencionalismos sociales. Te detestas porque te muestras débil y te dejas llevar por la inercia del costumbrismo que ha hilvanado cada hebra de tu triste corazón amordazado y resquebrajado.        

martes, 3 de septiembre de 2013

PALABRA ENCARNADA



PALABRA ENCARNADA

Jesús Palabra desde lo profundo de los misterios celestiales
Hacia lo más hondo de tus entrañas mortales

Es la Palabra encarnada, bella, paráclita y guía espiritual
Del más grande amor ofrecido con inmenso dolor a cada mortal

Es Palabra que se envuelve de la pasión con pundonor
La excelsa belleza de Cristo, nuestro verdadero amor

Amor que se arrastra del frenesí de un corazón hecho verbo
Amor que se vacía cada vez para saciar al de corazón tierno

Es tambien amor que se sacrifica por el de corazón cruel y severo
Insistiendo siempre en una transformación de fuera hacía adentro

Él es Palabra de amor promesa
Ternura extrema, sublime entrega

 Es Palabra bendición, Palabra corazón
  Palabra de vida eterna e infinita de amor

martes, 6 de agosto de 2013

NO BASTA CON DECIR "TE QUIERO" Y/O "TE AMO"

EL QUE AMA, BUSCA Y SE ENTREGA

Tan solo palabras que a menudo se logran en la contradicción de un corazón tapizado de rencor, odio y el negado y, frecuentemente vapuleado, deseo de ser amado profundamente.

A veces palabras que suenan en los recovecos internos de un espíritu robotizado, operando en un cuadrante que le contiene privándole de la inventiva y de la capacidad de reinventarse a sí mismo.

En ocasiones resultan ser palabras que, por su color, exige de la persona, más allá de su elocuencia, revestirse de su tonalidad correspondiente para despejar toda duda sobre la coherencia en su corazón y en su piel bajo un mismo apellido.


Finalmente, son palabras que a veces son reiterativas de los actos consumados y que reflejan un corazón coherente; un corazón bueno.  

miércoles, 24 de julio de 2013

LUCHANDO CONTRA MIS FANTASMAS

LO HEDIONDO EN MI
Bajo la sospecha del enemigo en casa, te escudas en la presencia del enemigo ajeno, es decir, del otro con toda su furia expedita. Empero, nada ni nadie precisa de extender tus culpas y remordimientos de conciencia que ahora padeces. Ese es justamente tu enemigo actual, el adversario que cohabita en una sola piel junto a tu conciencia, y que con sus renovadas pugnas causadas por el desequilibrio entre las columnas de tu ser interior demeritan la transparencia y autenticidad de tu espíritu mostrándonos una faz que desobedece a tu realidad personal cubierta de miedo, angustia, soledad y dependencia emocional. Si esa es la salida a tus propios fantasmas que consecuentan tus hipócritas excusas, entonces estás atrapada en la maramaña de tus falsedades y autoengaños. No obstante, si el dolor que emana de lo que has perdido, y en un doloroso pero franco arribo de conciencia has llegado a la conclusión de que aquello no volverá a ser nunca más en la vida, el camino a la luz habrá sido abierto en una primera instancia. Lo que resta para salvaguardar tu integridad es un asunto que le compete única y exclusivamente a Dios, y tu papel es aceptar que Él se haga cargo de ti con la condición de que renuncies a ese cargo porque tus propios recursos son poca cosa, es decir, exiguos. Así que, vale más que lo dejes obrar en ti para seguir en su maravilloso camino de luz. De otro modo, si persistes en tu egoísmo y orgullo, en el sendero de la vida solo encontrás el cúmulo de duelos no resueltos, expectativas nunca alcanzadas y sueños malogrados por tu propia osadía de negarlo y la consistente renuencia a aceptarte con tus propias falsedades y toda la basura que portas muy dentro de ti.