Seguidores

jueves, 24 de octubre de 2019

Amar a través de los ojos

Para tí, mi hermosa mujer, con el amor floreciente de un enamorado:

Me encanta mirar tus bellos ojos cuando estamos juntos en la intimidad de nuestros momentos maravillosos que exponen nuestros deseos apasionados. Los observo detenidamente con la emoción de un hombre enamorado y advierto en ellos la acariciante melodía de un amor sublime que yace muy al fondo de tu corazón. Puedo darme cuenta que emana de ellos un brillo excepcional que permite vislumbrar una alma forjada en la probidad y bondad. Me deleito cuando cierras esos hermosos luceros para luego abrirlos con renovado brillo y con una intensa ternura de pasiones inenarrables. Al mirarte de cerca, puedo penetrar en los recovecos de tu lindo espíritu, y el internarme muy dentro de tí me produce un vuelco de pasión en desenfreno; mis sentidos quedan aturdidos y mis pensamientos son arrebatados por la delicia del encuentro de dos seres abandonados al amor el uno del otro. En la violenta sacudida de infinita emoción y sentimiento, tus ojos permanecen cerrados y con acariciantes arremetidas mis labios se apoderan de ellos. Justo ahí, mis ojos se cierran para poder mirar tu interior con mayor profundidad y gozar por entero de tu noble y precioso espíritu. Tú y yo juntos, sellados por un amor mutuamente verdadero; un amor para toda la vida.   

sábado, 19 de octubre de 2019

AMOR PARA SIEMPRE


AMOR POR SIEMPRE

Las excepcionales curvas de tu cuerpo, tu ondulante cabellera y los labios de que Dios te ha regalado, amén de esos hermosos ojos y la tersura de tu maravillosa piel, me han cautivado desde siempre, pero nada comparado con tu ser interior, la dulzura de las intenciones que te brotan, las palabras que emanan de la profundidad de tu alma y el bello espíritu que portas, además de tus lindas y distinguidas formas de expresarte y por el corazón tan noble que posees. De lo explícito me embeleso y hechizo, pero de lo más profundo de tu ser me enamoro por entero; quedo de ti por siempre mi amor.   

sábado, 21 de septiembre de 2019

EL VERDADERO AMOR DE PADRES ES SACRIFICADO

El Amor a los hijos debe reflejarse en todos los actos que manifestamos en el hogar. No basta con decirles que los amamos mucho, sino mostrárselos con el buen ejemplo y la institución y práctica de reglas morales en el hogar. Amarlos es sacrificar nuestros deseos e impulsos que atentan contra cualquier regla moral y ética universalmente válida para el desarrollo armónico de la familia y de ellos mismos. Fallar es de humanos y ellos lo entenderán, pues es parte de nuestra naturaleza humana, pero hacerlo a sabiendas del mal que causamos por violar una regla moral en el hogar es una simple muestra de nuestro egoísmo y falta de sensibilidad. Antes de dar un paso adelante, pensemos en nuestros hijos primero, no vaya a resultar que ese paso sea más bien uno hacia atrás, es decir, uno en retroceso que refleje nuestra propia decadencia como padres y como seres humanos.